Lorenzo 8

“Cuando estoy en la montaña me siento como parte integrante de este planeta, un ser vivo más”. Lorenzo Pueyo.

Hoy, Día Internacional de las Montañas, no podía dejar pasar la ocasión de presentaros a Lorenzo Pueyo, técnico deportivo de montaña y escalada, y una de las pocas personas en el mundo que realmente se mimetizan con la naturaleza, abrazando sus reglas con una fe inquebrantable y asumiendo sus cambios de humor con el mayor de los respetos.

Llegar a ser como Lorenzo no es fácil. Para lograrlo se requiere mucho más que una gran preparación física y, desde luego, infinitamente más que una titulación oficial. Y es que, después de hablar con él y de escuchar a algunos de sus amigos, he llegado a la conclusión de que, para ser como Lorenzo, se necesita un poderoso estado mental. Un envidiable mundo interior.

 

Lorenzo 2

Lorenzo Pueyo, a la derecha.

 

Lorenzo comenzó a subir montes siendo un niño, y ya no hubo forma de hacerle descender. Aferrado a la felicidad que le proporciona esta actividad y a la libertad que siente cada vez que deja atrás la ciudad, este profesional del montañismo nos habla de esos y otros muchos sentimientos que le acompañan cada vez que emprende una expedición o sale a pasar el día entre rocas.

“En la montaña me muevo por un terreno que controlo más o menos, y en el cual me siento feliz y a gusto. Además, ahí estoy en contacto con esa madre naturaleza que nos ha creado a todos los seres que estamos en este planeta. Una naturaleza de la que salimos y a la que volveremos”, dice.

Y claro que esa alegría que experimenta se transforma a veces en auténtica euforia y emoción extrema cuando alcanza cimas legendarias, como el Aconcagua o las del Himalaya, pero lo cierto es que, lo que realmente apasiona a Lorenzo, es el camino: “El camino del esfuerzo y el sudor, lo que lucho día a día. Eso hace que detrás de un día tenga ganas de vivir otro, y tenga ganas de entrenar otros aspectos físicos o psicológicos para ver el resultado que da todo lo que he planificado antes”.

 

Lorenzo 10

Lorenzo Pueyo.

 

Ahora que llega el invierno, y que las altas montañas se hielan, Lorenzo disfrutará más que nunca. ¿Quién dijo frío?. Para él es, tal vez, la mejor época para tocar cimas. “Cuanto más frío hace y las condiciones son más duras, para nosotros, los montañeros, es un placer. Estamos esperando a que venga el frío. Lo importante es saber aislarte del medio y, si sabes controlar esa situación, tampoco es tan duro. Simplemente te tienes que adaptar, disfrutar en el medio y desarrollar la paciencia, porque en la montaña todo lleva su tiempo de aprendizaje y todo lleva su tiempo de realización. El que no tiene paciencia comete errores y se va antes”.

El que no tiene paciencia, y el que sale al monte con quien no debe. Porque, como advierte Lorenzo, “es muy importante saber con qué personas te relaciones en la montaña, ya que tu vida depende de ello”. “En estos deportes puedes llegar a tener los amigos más amigos de toda la vida, en cuyas manos pondrías tu vida, pero también puedes llegar a tener el enemigo más enemigo que te puedas imaginar, sobre todo en las expediciones alpinísticas. Y es que, como convives tantos días y estás sometido a unas inclemencias muy duras, a veces pasa que personas que tienen un carácter que tu creías que es normal, de repente se transforman porque les llega a superar”.

Escuchar a Lorenzo Pueyo fue un placer. Su amor por la naturaleza y, en concreto, por el montañismo, es contagioso. No puede imaginar su vida en un lugar que no sea cerca de la naturaleza. “Estoy en la naturaleza y digo: este es el sitio de donde salimos y adonde volveremos. Por consiguiente, sabiendo movernos en él y respetando las leyes y las normas que nos marca, es donde más felices estamos. No en el mundo que hemos creado para condicionar todos los aspectos relacionados con la climatología, la cadena alimenticia y demás, que es lo que tenemos en las ciudades. La felicidad está en la naturaleza”.

 

Dejar una respuesta